La educación del caballo

Queridos amigos y lectores del blog: El tema que voy a tratar hoy es tan importante como complicado, no sólo en el mundo del caballo si no en la vida en general, pues es la base de nuestra conducta y algo que debemos aprender de forma adecuada desde pequeños y cuidar a lo largo de nuestra vida, y esa es la educación.
Ángeles -
La educación del caballo
La educación del caballo

Queridos amigos y lectores del blog:

El tema que voy a tratar hoy es tan importante como complicado, no sólo en el mundo del caballo si no en la vida en general, pues es la base de nuestra conducta y algo que debemos aprender de forma adecuada desde pequeños y cuidar a lo largo de nuestra vida, y esa es la educación.

Cuando adquirimos un caballo no siempre tenemos la suerte de poder educarlo desde el principio y moldearlo a nuestra manera, si bien la doma y puesta apunto, así como la educación del potro requiere mucha experiencia, somos responsables también del manejo y trato adecuado del caballo adulto, y debemos intentar que su conducta sea la más correcta posible, y aunque ya haya pasado por diferentes manos y no seamos directamente responsables de sus comportamientos previos, si lo seremos de ahora en adelante.

El trabajo pie a tierra es fundamental para el adiestramiento del caballo joven.

El trabajo pie a tierra es fundamental para el adiestramiento del caballo joven.

Cuando un jinete decide comprar un caballo, es muy importante que sea consciente de, no sólo la responsabilidad que ello conlleva, (cuidados, ejercicio, alimentación adecuada, etcétera), si no también ha de saber cómo "llevarlo" por el buen camino, y evitar así que adquiera costumbres y vicios que al principio parecen no tener importancia pero que luego se pueden convertir en un serio problema.

En varias ocasiones los padres han venido a preguntarme si era el momento para comprarle un caballo o un poni a su niñ@, el cual llevaba montando dos o tres años o incluso menos, a lo cual siempre he respondido que era mejor esperar, pues no hay nada como aprender con muchos caballos diferentes hasta que ya decides tener tu propio caballo,  o empezar a competir. Sea como fuere, siempre es conveniente que el propietario siga impartiendo clases, o monte bajo la dirección técnica de un experto, el cuál deberá darle las pautas de trabajo adecuadas y probablemente deba montar al caballo de vez en cuando para "reeducarlo", pues aún siendo todos unos veteranos y expertos, estos "caballos profesores" también cogen vicios debido a la falta de experiencia de su jinete.

Un instructor le guiará en el entrenamiento y trabajo de su caballo.

Un instructor le guiará en el entrenamiento y trabajo de su caballo.

Los caballos son como niños, les encanta jugar y aprenden muy rápido tanto lo bueno como lo malo. Debemos saber cuándo reprenderles y cómo, ya que muchas veces no sabrán porqué les castigamos si nuestra reacción ha sido fruto de nuestra propia frustración por no entenderlos o no saber comunicarnos con ellos.

Pongamos el ejemplo de que salimos a la pista y nuestro compañero se asusta por algún elemento nuevo que hay (colores en obstáculos, reparos nuevos, publicidad, etcétera); ¿qué debemos hacer entonces? ¿intentar que se relaje, enseñarle el nuevo elemento y respirar profundo cada vez que nos acercamos a esa "cosa extraña"y así no perciban nuestras hormonas del miedo? ¿o ponernos nerviosos y pegarle con la fusta por haberse asustado?

Si bien la experiencia me ha enseñado que no hay nada como la paciencia con los caballos, y es mejor convencer que someter, hay casos en los que el propio caballo usará de excusa ese elemento para recortar pista, o no concentrarse en el trabajo, ya que sabe de antemano que teme más su jinete a la reacción que pueda tener el caballo por asustarse que el mismo caballo. Por ello hay que saber conocer a nuestro caballo y hasta qué punto permitirle ciertas cosas.

Debemos saber distinguir entre las "alegrías" y los "botes adrede"

Debemos saber distinguir entre las "alegrías" y los "botes adrede"

Otro ejemplo muy habitual es el de las alegrías, que ya trataré en mi siguiente post. Salimos a trabajar a nuestro caballo y se pega un bote de alegría porque está contento, exceso de energía o cualquier otra razón. ¿Debemos castigarle? La primera respuesta que se me pasa por la cabeza es ¡no!, pero si me paro a pensar afirmo que, como todo en esta vida: depende. Si somos capaces de ver cuándo es un bote inofensivo o una defensa que ha aprendido, por ejemplo si ha derribado a su jinete por haberse dado un bote en alguna ocasión y ya sabe cómo quitárselo de encima, debemos quitarle esa manía antes de que se convierta en algo habitual y por consiguiente no sólo desagradable si no peligroso.

Si nos preguntamos cómo han llegado a adquirir esos comportamientos, debemos pensar que así cómo las personas hacen determinadas cosas sin motivo alguno aparente, lo mismo ocurre con los caballos. Es por ello super importante mantener una buena relación con nuestro caballo, intentar que se divierta con el entrenamiento, premiarle cuando haga las cosas correctamente, permitirle momentos de descanso al paso con las riendas largas para que se estire y relaje durante el trabajo, pero también no dejarle "pensar demasiado" y dejarle claro qué debe hacer y cuándo. El simple hecho de estar realizando un ejercicio al galope y que el caballo caiga al trote, ya sea por falta de pierna o por otro motivo, si el jinete no vuelve a pedirle galope inmediatamente y le deja hacer su voluntad, ya está dando ventaja al caballo para empezar a plantearse si el de arriba manda verdaderamente. Por ello es fundamental saber cuándo y en qué circunstancias ser permisivos, puesto que si pasamos por alto ciertas cosas luego será mucho más fácil que los juegos de la desobediencia vayan a más, y lleguemos a un punto en el cual haya que pelearse con el caballo para que trabaje con nosotros, algo que se suele ver muy a menudo. Y ahí viene el error de "la equitación como pelea" y no la "equitación como deporte en el que jinete y caballo colaboran y disfrutan".

Ciertos comportamientos pueden llegar a ser peligrosos para ambos.

Ciertos comportamientos pueden llegar a ser peligrosos para ambos.

Si bien creo que la educación y el saber educar es probablemente de las cosas más difíciles de esta vida, y algo que no se nace sabiendo, con los caballos debemos ser muy hábiles y cuidadosos, y no tener reparo en pedir ayuda o consejo de un experto si vemos que nuestro amigo no está respondiendo como debiera, algo que en la mayoría de las veces, me atrevería a decir el 99%, es culpa nuestra, por no saber cómo proceder ni si nuestro caballo está en condiciones de hacer nuestra voluntad.

¡Hasta mi próximo post me despido! ¡Espero que os haya gustado! Y si tenéis alguna duda o algún problema relacionado con este tema, no dudéis en consultarnos.

Un besito y ¡hasta pronto!

Ángeles

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