Dehesa la Granja, una apuesta por la Doma Clásica

En el deporte hípico, los buenos resultados deportivos suponen siempre una magnífica proyección para la ganadería de la que procede el caballo que los protagoniza. “Osado 4” está haciendo que de nuevo se hable del PRE en la Doma Clásica y que su yeguada de procedencia, Dehesa la Granja, suene con fuerza en al panorama del Pura Raza Española.
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Dehesa la Granja, una apuesta por la Doma Clásica
Dehesa la Granja, una apuesta por la Doma Clásica

La Granja es una finca de gran extensión dedicada a la cría de caballos de pura raza y al ganado vacuno de raza retinta. Los caballos se crían en plena libertad en el más amplio sentido de la palabra. Las piaras de yeguas, las potras, los potros hasta los 4 años y los caballos castrados viven en amplísimos cerrados de pradera y bosque, donde pueden refugiarse de las adversidades climatológicas. El agua es abundante en todos los cerrados.

La ganadería desarrolla su actividad en la provincia de Cádiz, en pleno Parque Natural de los Alcornocales.

La ganadería desarrolla su actividad en la provincia de Cádiz, en pleno Parque Natural de los Alcornocales.

“Maromo” fue el primer semental propio de la ganadería y dio unos fantásticos productos con hijas de “Agente”.

Las dificultades orográficas y las pendientes de las cercas dotan a los caballos de una excelente forma física y el modo de vida en libertad y en grupo hasta casi los cuatro años cría animales fuertes, seguros de sí mismos, con excelente carácter y muy buena cabeza, cualidades esenciales para la Doma Clásica.

Las condiciones de la finca y la cría en libertad permiten que el coste de la crianza sea bajo, ya que los potros y las yeguas sólo se tienen que ser complementados un mes o dos al año y todo esto supone un gran ahorro, comparado con los costes de una ganadería estabulada.

La Yeguada Dehesa la Granja también cuenta con boxes para los sementales y un picadero cubierto donde entrenar los caballos, así como una pista exterior de 20x60 metros y varios corrales individuales.

“Maromo” fue el primer semental propio de la ganadería y dio unos fantásticos productos con hijas de “Agente”.

“Cholito II”, segundo semental fundador de la ganadería y ganador de premios desde su juventud.

La ganadería cuenta con 20 yeguas madres, a las que acompañan sus potros en libertad hasta el destete. Éstos pasan luego otros seis meses en corrales, lo que suele coincidir con los meses de peor estancia en el campo (invierno). En este periodo se aprovecha para suplementarlos y darles los primeros rudimentos de sociabilidad, ponerles la cabezada, amarrarlos y darles de comer en la mano; todo esto hará que el carácter del caballo mejore y sea un avance para su adaptación cuando definitivamente pierda su libertad.

Después de este primer ciclo de adiestramiento pasan (a los 14 meses) de nuevo al campo, donde se reúnen con sus hermanos mayores de camadas anteriores, de 2 y 3 años. En este periodo aprenden a superar dificultades, pues los mayores no los dejarán comer al principio y les pegarán, pero como están en praderas de varias hectáreas y hay alimento para todos, los potros van estableciendo una jerarquía natural de dominio de uno sobre otros y a medida que crecen van subiendo de rango, sin dejar de pasar por ninguno de los estatus.

Cuando los potros han alcanzado ya los 3 años y medio, y su fortaleza es ya bien palpable, son recogidos del campo de manera definitiva, llevados a corrales y empieza un periodo de iniciación a la cuerda, para posteriormente montarlos y empezar a observar sus cualidades. Después de este estudio minucioso se le asigna a cada uno su jinete; la ganadería cuenta con tres jinetes que empezarán con un periodo más serio de doma.

Esta prueba determinará a partir de los 4 años y medio y 5, los caballos que se ponen a la venta y los caballos que se quedan en plantilla para competir y/o cubrir.

“Cholito II”, segundo semental fundador de la ganadería y ganador de premios desde su juventud.

Dehesa La Granja goza de un clima de tipo subtropical, con unas condiciones de humedad y temperatura óptimas para la cría de caballos y para el desarrollo de grandes árboles, como el enorme cedro de 200 años que vemos en la foto.

Criterio de selección

La pasada temporada le vimos brillar en el CDI3* de Madrid Horse Week y en la presente de 2017 nos llegaron los ecos de sus buenos resultados en la competición internacional en escenarios como CES Valencia y Niza. Montado por la amazona francesa Marine Subileau, “Osado 04” compite con éxito en el circuito internacional, al que llegó protagonizando una de esas historias que no siempre se corresponden con lo cotidiano. De Cádiz a Francia, de Dehesa La Granja al mundo de la competición reservada a los mejores.

Dehesa La Granja goza de un clima de tipo subtropical, con unas condiciones de humedad y temperatura óptimas para la cría de caballos y para el desarrollo de grandes árboles, como el enorme cedro de 200 años que vemos en la foto.

“Lejano III” (“Maromo” y “Lejanía”). Fue Campeón de Campeones en Jerez y Campeonísimo en Madrid.

Pero hurgando en los orígenes y la procedencia de “Osado 04” resulta fácil comprender que su proyección no es fruto de la casualidad. Porque su ganadería de origen, Yeguada Dehesa la Granja, ha elegido desde hace unos 15 años utilizar la Doma Clásica como criterio principal de selección de sus productos.

Situada en Los Barrios (Cádiz), en pleno Parque Natural de los Alcornocales, su cercanía al mar proporciona a Dehesa la Granja un clima de tipo subtropical, con unas condiciones de humedad y temperatura óptimas para la cría de caballos. Una cría que inició en 1981 su propietario, Jaime Pujol, nacido y criado en el extranjero, con cuatro yeguas y poco después, un semental: “Maromo”. Aficionado a la equitación, Jaime Pujol recuerda que se quedó cautivado por las cualidades de la raza tras haber adquirido su primer caballo PRE en 1974.

Cuatro yeguas, dos del hierro de Escalera (“Altamira” y “Dichosa VII”) y otras dos, hijas de “Agente”, compradas en pública subasta a la Yeguada Militar (“Lejanía” y “Mecodana”), supusieron la primera piedra del proyecto de Yeguada la Granja. Los cuatro ejemplares tenían por denominador común el llevar en sus genes los del  caballo “Agente” en el caso de las de Yeguada Militar y “Maluso”, a su vez padre de “Agente”, en el caso de las yeguas del hierro de Escalera.

Cuando recuerda aquellos inicios, Jaime Pujol nos pide hacer mención a su agradecimiento al magnífico trabajo del coronel Toscano, entonces delegado de Cría Caballar en Jerez, “que tan bien supo orientar la iniciación a la raza del neófito que entonces yo era, explicándome los conceptos tan personales sobre el Caballo Español que como juez y morfologista tenía”. Pujol resalta del coronel Toscano que “siempre estaba disponible para ayudar a un ganadero”.

“Lejano III” (“Maromo” y “Lejanía”). Fue Campeón de Campeones en Jerez y Campeonísimo en Madrid.

En “Osado 04” se fusionan dos hijos de “Maromo”, “Cholito II” y “Lejano III”.

Después de dos años utilizando sementales del Estado, sin resultados notables, Jaime Pujol decidió adquirir un semental propio y se decantó por “Maromo”, de la Yeguada Guardiola. “A pesar de sus 18 años, “Maromo” era un representante excepcional de la raza, tanto morfológicamente como por la calidad de sus aires y de su locomoción; además ya tenía cinco hijos campeones de la raza”, comenta Pujol.

Vendió entonces el ganadero todos los productos que tenía que no fueran de “Maromo” y con las cuatro yeguas y el veterano semental inició un auténtico proceso de refundación de la ganadería. Decidió hacerlo en consanguinidad con los hijos y las hijas de “Maromo”, fijando así los caracteres y el caudal genético del caballo adquirido.

Hasta los años noventa, la ganadería estuvo utilizando solamente al semental de Guardiola y sus productos. Un proceso auspiciado por el éxito, ya que Dehesa la Granja tuvo en esos primeros años de cría la fortuna de que caballos de su hierro se proclamaran campeones en numerosos concursos morfológicos, lo que confirmó al ganadero que el camino escogido era el correcto.

En “Osado 04” se fusionan dos hijos de “Maromo”, “Cholito II” y “Lejano III”.

Los potros son recogidos del campo con 3 años y medio y después de un estudio minucioso, se les asigna a cada uno su jinete.

La huella de “Maromo”

En conclusión, “Maromo” dio un resultado fantástico con las hijas de “Agente”. De este cruce nacieron “Lejano III” (“Maromo” y “Lejanía”) que después de conseguir el tercer premio de sementales en el año 93, ganó los títulos de Campeón de Campeones en Jerez y campeón de la raza al año siguiente, para ganar en el año 1995 el título de Campeonísimo en el concurso celebrado en la capital de España. Otro hijo propio de este cruce ganó el premio de mejores movimientos en Jerez de la Frontera en 1992.

Otros nombres de productos destacados de la ganadería por aquel entonces fueron la yegua “Encopetada” (“Maromo” y “Mecodana”), que se proclamó campeona de los mejores movimientos en el concurso de Estepona en el año 1992 y “Dominanta V” (“Maromo” y “Mecodana”), campeona de la raza y Campeonísima en el concurso de Madrid de los años 94 y 95.

Los potros son recogidos del campo con 3 años y medio y después de un estudio minucioso, se les asigna a cada uno su jinete.

En Yeguada Dehesa la Granja los caballos se crían en plena libertad. En la foto, “Nazareno XLI”.

También dieron lustre al currículum de la ganadería otros hijos de este semental, como “Cholito II”, ganador de premios desde su juventud hasta proclamarse campeón de la raza y primer premio de sementales en el concurso de Madrid del año 1995. También “Abanderado II”, que obtuvo el segundo premio de potros de 3 años en el concurso de Málaga del año 91 e “Ibera VI”, ganadora de los mejores movimientos del concurso de Madrid del año 1996, sin olvidar a “Hortelana XXII”, yegua nacida en el año 1989, que se proclamó campeona de la raza en un concurso celebrado en Windsor (Inglaterra).

Jaime Pujol comenta que “cuando empecé a criar existía una gran polémica sobre el Caballo Español y  su funcionalidad y la calidad de los movimientos empezaba a ser el punto de discordia entre las dos escuelas. Yo tuve la suerte de encontrar en “Maromo”  la fuente de la calidad de movimientos, sin por esto perder nada de los movimientos de la raza ni de la morfología. Esto fue reforzado por los genes de “Agente” y “Maluso” que aportaron, a través de las hembras, unas cualidades de “caballos de deporte” (concepto todavía desconocido en aquellos tiempos) que completaron lo aportado por “Maromo” y que nos hicieron conseguir logros muy rápidamente”.

Pujol añade que “con el tiempo esta consanguinidad, basada en el inbreding, provocó que los caballos de Dehesa la Granja se embastecieran, haciendo necesario refrescar la sangre, lo que se consiguió con un semental cartujano del hierro de Las Lumbreras, que se llamaba “Gorgorito”. La inclusión de este caballo en la ganadería provocó como primer efecto arreglar los dorsos, que  no eran precisamente lo mejor que tenía nuestra ganadería”.

En Yeguada Dehesa la Granja los caballos se crían en plena libertad. En la foto, “Nazareno XLI”.

“Relamido II”.

La introducción del caballo “Gorgorito” fue concebida, según nos explica el ganadero, “sólo como un experimento, cuyo resultado habría que comprobar” y la ganadería se quedó en un primer tiempo con siete hijas de “Gorgorito”. “El aporte de este caballo  fue más estético que otra cosa, ya que los huesos y el buen movimiento ya eran patrimonio de la yeguada”, añade Jaime Pujol.

Pasado el tiempo y después de una estricta selección, la ganadería se quedó con tres hijas de este semental, utilizando estas yeguas con sementales de la sangre primitiva. En el año 2006 se refrescó nuevamente la sangre de la ganadería con un semental muy contrastado en lo que se refiere a los movimientos y Yeguada Dehesa la Granja tomó la decisión de apostar por la Doma Clásica. El semental escogido fue “Utrerano” VII, caballo del hierro de Miguel Bohórquez y que es muy conocido por ser el padre del famoso caballo “Fuego de Cárdenas”, el Caballo Español más importante en la disciplina de Doma Clásica de todos los tiempos.

¿Qué llevó a Jaime Pujol a realizar la apuesta por el deporte y en concreto por la Doma Clásica? El ganadero explica de forma nítida y contundente los motivos de su decisión: “después de muchos años de concursos morfológicos y a pesar de los buenos resultados obtenidos, la dificultad en entender cuáles eran los criterios morfológicos que imperaban en la raza  y el uso que el gremio de jueces de morfológicos hacía de su  “ciencia” nos decidió  a criar animales con vistas a la disciplina de Doma Clásica y a utilizar esta disciplina como principal criterio de selección”.

En la actualidad Yeguada Dehesa la Granja cuenta con 12 hijos de “Utrerano VII”, cuya sangre no está muy alejada de la sangre fundacional de la ganadería, pues este semental  también es nieto de “Agente”. El resultado de la introducción de “Utrerano VII” fue inmediato, dando lugar a productos con mayor volumen, talla y mejor galope.

“Los caballos que tengo”, -comenta Jaime Pujol- “son hijos y nietos de este caballo, tienen ahora entre 10 y 5 años y me han dado, sobre todo en lo que respecta a los movimientos, un galope que ha mejorado sustancialmente el que teníamos. Este semental me ha dado caballos reunidos desde el principio y entiéndase lo que quiero decir: reunidos para mi se refiere a que naturalmente están construidos “cuesta arriba”, lo que entre otras cosas les proporciona un buen galope. De esta forma se gana un tiempo infinito al no tener que reunir el potro por ejercicios desde el principio de la doma. Otra de las cosas que he ganado con este semental es que sus productos  poseen una suspensión inhabitual en el trote y muy buena cabeza”.

“Relamido II”.

Aunque la línea principal de la ganadería es Yeguada Militar x “Maromo”, con estos sementales introducidos, el ganadero ha intentado corregir y mejorar las características de sus productos. “A título individual esto está absolutamente conseguido y el próximo objetivo es intentar fijar todas estas características en la piara, a través de los sementales de la casa descendientes de “Utrerano VII” y de “Maromo”. Este camino está ya en gran parte recorrido y la confirmación tendrá que venir de los resultados”, comenta un satisfecho Jaime Pujol, quien resalta que “es una gran satisfacción ver caballos de la ganadería en todos los niveles de Doma Clásica y varios productos todavía en la ganadería o en mano de clientes alcanzado el Gran Tour con resultados importantes en España y en varios países extranjeros en concursos nacionales e internacionales”.

 

Fuente: Ecuestre

Fotos: Dehesa La Granja

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