Examen compra-venta: ¿Sí ó No?

A la hora de comprar un caballo, siempre nos planteamos si es o no necesario que un veterinario haga al animal un examen de compra-venta. Nuestra VET de Cabecera nos ofrece sus argumentos para convencerle de que siempre se debe hacer.
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Examen compra-venta: ¿Sí ó No?
VETERINARIA

Pensamos que esto del examen es para caballos caros y por supuesto, en ese caso siempre hay que realizarlo, pues estamos invirtiendo mucho dinero. ¿Pero qué pasa cuando el caballo que queremos comprar no tiene un valor elevado? Mi consejo es realizar siempre que se adquiere un caballo un examen compra-venta.

Muchas veces pensamos cuando compramos un caballo que nos va a costar más el examen  veterinario que el caballo y esto, en alguna ocasión, puede que sea así. Pero exámenes hay de diferentes precios en función de las pruebas que se realicen, pruebas que nos ayudan a saber si el caballo que compramos puede o no estar enfermo o padecer ciertas enfermedades en el futuro.

Radiografía del casco que revela un chip en la articulación interfelangiana distal.

Cuando compramos un caballo y no hacemos ningún tipo de examen puede que al poco tiempo aparezca alguna enfermedad oculta, o que el vendedor haya podido enmascarar algún tipo de problema y de pronto tenemos un caballo recién comprado al que tenemos que tratar, al que no podemos montar y al tenemos que alimentar. Si hacemos cuentas, esto sale más caro que hacer un examen compra-venta al caballo antes de adquirirlo.

Con esto no quiero decir que los veterinarios tengamos una bola de cristal en la que podamos ver que el caballo nunca tendrá una enfermedad en su vida, pues la aparición de enfermedades depende del manejo, la conformación, la edad y otros muchos factores. Pero sí podemos detectar algunas enfermedades y pronosticar la posible aparición de otras. Esto nos puede ayudar a prevenirlas, poniendo los diferentes medios de los que dispongamos.

Radiografía del casco que revela un chip en la articulación interfelangiana distal.

Hallazgo accidental de un chip en la articulación del menudillo al realizar el examen, no presentaba sintomatología.

Sucesión de pruebas

Los exámenes compra-venta pueden incluir muchísimas pruebas dependiendo de lo que queramos invertir en ellos; cuantas más pruebas hagamos, más elevado será su coste. Pero en el caso de caballos de precio bajo podemos hacer una pruebas básicas que nos ayuden a determinar si debemos o no comprar el caballo.

Entre las pruebas básicas estará analizar la conformación del animal, los aplomos, forma y calidad de los cascos, se puede observar si existen anormalidades que puedan verse externamente, como bursitis, sobrehuesos, etcétera.  Valorar en movimiento al paso, trote y galope para detectar cojeras. Palpar los tendones, flexionar de forma pasiva las articulaciones y hacer pruebas de flexión, que consisten en flexionar una articulación durante un minuto y luego ver trotar en recto al caballo y observar si hay o no cojera.

Además, auscultar la frecuencia cardiaca y respiratoria antes y después del ejercicio, comprobar parámetros fisiológicos como la motilidad intestinal, pulso digital, etcétera. También buscar cicatrices que puedan ser signo de algún tipo de cirugía, observar si existen vicios de cuadra, como tragar aire, comer estiércol, etcétera y evaluar el herraje del caballo.

Con este tipo de examen podemos observar algunas enfermedades que sean evidentes o conformaciones que a la larga puedan producir problemas en el caballo que se quiere adquirir. En el examen siempre se lee el microchip del caballo y se comprueba que el libro pertenece al animal que se quiere comprar, se valorará su edad mediante dentición para ver si concuerda con la que el libro y el vendedor indican.

Hallazgo accidental de un chip en la articulación del menudillo al realizar el examen, no presentaba sintomatología.

Esparaván hallado al radiografiar el corvejón después de un test de flexión positivo.

Estudio radiográfico

El siguiente paso sería realizar radiografías. El examen radiográfico más básico debería incluir 8 placas en las que se radiografían las manos desde menudillo al casco y el corvejón, vistos de frente y de lado. Con estas radiografías se pueden descartar artrosis, chips articulares, infosuras antiguas, esparaván, etcétera. Yo siempre aconsejo incluir dos radiografías más a este examen básico y radiografiar el hueso navicular, pues es una enfermedad muy frecuente, como ya explique en un artículo anterior.

Las siguientes radiografías a realizar en el caso de que queramos hacer más exhaustivo el examen, se centrarán en menudillo, cascos de los pies y rodilla. También podemos incluir radiografías de dorso y cervicales, para descartar artrosis, espacios reducidos entre las apófisis espinales ¨Kissing spines¨, etcétera.

Otra prueba que se puede realizar es una analítica sanguínea en la que veamos el estado de salud general del caballo y en la que podemos detectar anemias, lo que puede ser debido a piroplasmosis, enfermedad provocada por la babesia, un parasito hemático que provoca fuertes anemias, fiebres altas y debilidad general en el caballo y que es muy frecuente en determinadas zonas de España. Otra opción es tomar una muestra de sangre y congelarla, así si posteriormente a la compra se sospecha que el caballo ha podido ser dopado durante el examen tendremos una muestra para mandar a analizar al laboratorio en busca de sedantes, anti-inflamatorios, etcétera.

Esparaván hallado al radiografiar el corvejón después de un test de flexión positivo.

Distensión de la vaina sinovial del corvejón izquierdo.

Cuando el coste del caballo empieza a ser elevado también se pueden hacer ecografías de los tendones y ligamentos en busca de lesiones recientes o antiguas. Se ecografían los tendones de las manos generalmente, pues suelen ser los más frecuentemente afectados, pero también se pueden ecografiar los de los pies.

Las ecografías también se realizan en el caso de ir a adquirir una yegua como reproductora, pues nos ayudan a ver el estado de los ovarios y el útero. En el caso de tratarse de yeguas ya paridas se aconseja observar el cervix con un especulo. Con ello podremos descartar varices o desgarros, que puedan causar problemas en la gestación y el parto.

Si lo que vamos a adquirir es un caballo entero y se quiere usar como semental se aconseja realizar un estudio de la calidad seminal. No queremos comprar un semental y que luego no deje preñada ninguna yegua. Por ello lo mejor es extraer una muestra de semen con una vagina artificial y estudiar la motilidad de los espermatozoides, la morfología y la resistencia a la refrigeración.

Otras pruebas que se pueden realizar en el caso de caballos muy caros son endoscopias para ver el estado de los cartílagos aritenoideos y descartar hemiplejía laríngea, así como para ver el estado de la mucosa gástrica descartando de esta forma úlceras. También en el caso de estos caballos se pueden realizar pruebas de esfuerzo, en las que se monitorizan parámetros fisiológicos durante el ejercicio, como frecuencia cardiaca, intercambio de gases por los pulmones, etcétera.

Distensión de la vaina sinovial del corvejón izquierdo.

Distensión de la vaina sinovial del corvejón izquierdo.

Información para el comprador

El examen compraventa nos aporta información para conocer el estado de salud del caballo, lo que nos puede ayudar a tomar la decisión de comprar o no. Pero hay que tener en cuenta que a los caballos les van apareciendo enfermedades asociadas con la edad. No podemos pensar que vamos a comprar un caballo de 15 años y va a tener la salud de uno de 5. Por ello hay ciertas enfermedades que pueden considerarse aceptables en función de la edad del animal y de la utilidad a la que vaya a estar destinado. Pero saber que el caballo que compramos padece o está predispuesto a padecer determinada enfermedad, nos ayuda a poner un tratamiento y evitar que progrese. Como en el caso de la enfermedad de navicular, si al hacer el examen vemos en la radiografía que el caballo tiene los naviculares con algún indicio de síndrome navicular, podemos poner un herraje terapéutico para evitar que empeore.

Es importante saber que en el examen compra-venta, el veterinario informa del estado de salud del caballo que se quiere comprar, pero la decisión final de la compra la tiene siempre el comprador, que debe valorar todos los factores que conlleva dicha compra, salud del animal, precio del caballo, utilidad a la que se quiere destinar, etcétera.

 

 

Fuente: Ecuestre

Autora: Leticia Corredor (Veterinaria)

leticorredor@yahoo.es

 

 

Distensión de la vaina sinovial del corvejón izquierdo.

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