Ejercicios que contribuyen a flexibilizar al caballo

A los caballos les encantan las serpentinas. Al menos cuando los jinetes preparan el eslalon como la instructora de Doma Clásica, Katharina Möller. Hemos echado un vistazo en exclusiva a su catálogo de trucos.
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Ejercicios que contribuyen a flexibilizar al caballo

Las serpentinas son estupendas, el jinete controla bien al caballo activo porque con tantas curvas no se le ocurre salir corriendo. Sin embargo, los animales cansados se avivan porque su nariz debe seguir siempre una nueva dirección. Y de paso todos ellos se vuelven increíblemente flexibles. Un juego de niños ¿o no?

“No del todo”, puntualiza Katharina Möller (www.katharina-moeller-equitation.de). “Si uno se limita a culebrear alegremente por el cuadrilongo sin pensar en los efectos gimnásticos, en el asiento y en las ayudas, normalmente lo único que consigue es que el caballo atraviese de cualquier manera el picadero a golpe de rienda.... pero sin ganar ni una pizca de flexibilidad”.

Tomando las curvas con soltura. Caballo y jinete serpentean de una curva a otra con ayudas sutiles y precisas. Tomando las curvas con soltura. Caballo y jinete serpentean de una curva a otra con ayudas sutiles y precisas.

De hecho muchos binomios cuando recorren las curvas van tiesos como un palo. Eso se nota, por ejemplo, en la figura de pista “serpentinas a través del picadero” cuando el jinete y el caballo no llegan hasta la pared porque el caballo se desvía hacia dentro. Sin embargo, si se ejecuta bien, el eslalon fomenta la sintonía precisa entre caballo y jinete. Además, la sucesión constante de curvas y rectas supone un entrenamiento estupendo de todo el cuerpo del caballo, que activa alternativamente las cadenas musculares superior (dorsal) e inferior (ventral). El animal aprende a desplazar correctamente el peso y se vuelve más manejable y equilibrado.

El jinete también se equilibra. “Los jinetes que doblan la cadera al describir círculos recuperan el equilibrio cuando montan el eslalon”, explica Katharina Möller, quien añade que “debido al cambio constante de la dirección de incurvación se genera menos fuerza centrífuga y el jinete aprende a acompañar el giro relajadamente”.

Katharina Möller ha compilado cinco ejercicios que le mostramos en las páginas siguientes. Puede practicarlos por separado o combinados, dependiendo del nivel de instrucción de su compañero. En ellos, caballo y jinete serpentean constantemente a lo largo de la línea central del picadero y en torno a cuatro conos que marcan la trayectoria con idéntica  distancia de separación. Como en la línea central no hay ninguna banda en la que “apoyarse”, el jinete debe guiar al caballo de forma autónoma, pero gracias al claro trazado de la trayectoria, no tiene tanta tendencia a marcar con las riendas. Aunque eso se debe también a que los caballos comprenden enseguida de qué va la cosa.

Ahora bien, estos rápidos cambios de dirección son agotadores para los caballos. Así que Katharina Möller tiene un truco especial con el que consigue que a ellos les encanten las serpentinas. “Después de cada eslalon les espera una pausa, pueden estirarse, con la cara suelta o alargar un poco el paso”, explica la entrenadora. Dejar que vayan con la cara suelta mejora su disposición a estirarse. Alargar el paso fomenta la soltura porque varía el marco de referencia del caballo debido a las distintas velocidades. “Y tras varias repeticiones los caballos siempre se muestran mucho más flexibles, con una transmisión de impulsos mucho más fluida a través del dorso”, puntualiza Katharina.

Relajación después del eslalon: el caballo se puede estirar en el lado largo del picadero. Relajación después del eslalon: el caballo se puede estirar en el lado largo del picadero.

Los animales inteligentes comprenden rápidamente que todo eslalon termina siempre en el lado corto con un momento agradable. Por eso, con el tiempo los caballos entrenados por Möller acaban cogiendo el gusto a las curvas. “Se muestran prestos a avanzar, concentrados y diligentes”. ¿Le han entrado ganas de probar? Pues láncese a culebrear por la pista. Pero antes eche un vistazo a las páginas siguientes.

 

EJERCICIO 1: ESLALON SUAVE PARA PRINCIPIANTES

QUÉ APORTA: En principio lo que se trata de conseguir con estas curvas suaves es únicamente practicar el control y el seguimiento de la trayectoria al paso o al trote sin el apoyo de la banda. Así el jinete aprende a encauzar al caballo de una incurvación a otra mediante el desplazamiento del peso y con independencia de las riendas, pero sin descolocarse en la silla. El objetivo no consiste todavía en lograr la incurvación perfecta. El caballo comprende de inmediato que únicamente tiene que marchar rodeando los conos. Los ejemplares inteligentes se aprenden el camino con sólo repetirlo unas pocas veces. Así conseguimos la base perfecta para plantear mayores exigencias en los ejercicios siguientes.

Ejercicio 1 Ejercicio 1

CÓMO SE HACE: Monte unas curvas tan suaves que su caballo casi marche en línea recta y sólo quede un poco flexionado o arqueado. En un principio da igual lo bien que se arquee. Es preferible que procure que el animal se mueva con ritmo fluido y que logre mantener una conexión sutil y uniforme con ambas riendas. El caballo no debe detenerse en los cambios de flexión.

Consejo.- Monte pegado a los conos y gire muy poco el torso para acompañar el movimiento de su compañero. Mire en paralelo a las orejas del caballo y hacia el lado corto del picadero. Si una de esas dos cosas sale de su campo de visión eso significa que se ha girado demasiado. Importante: aunque este ejercicio todavía no fatiga al caballo, cuando recorra el próximo lado largo deje que vaya soltando la cara o haga que alargue un poco el paso. El caballo debe aprender que después de cada eslalon se ha ganado un descanso.

 

EJERCICIO 2: MEDIAS VUELTAS PARA UN SINTONÍA PRECISA

QUÉ APORTA: Cuanto más intensa sea la incurvación deseada más exactas habrán de ser las ayudas diagonales. Y las medias vueltas son un ejercicio estupendo para fomentar la sintonía sutil entre jinete y caballo, necesaria para lograrlo. Porque en los cambios de dirección rápidos los jinetes deben girar automáticamente la pelvis en la correspondiente dirección de incurvación ya que, si no lo hicieran, saldrían volando de la curva junto con el caballo. De este modo se adopta espontáneamente la posición correcta de las piernas, con la exterior ligeramente retraída. Pero estas curvas sí son agotadoras para el caballo. Si el suyo trata de eludir los virajes desviándose con los hombros, añada vueltas adicionales (véase el gráfico). Eso tiene un efecto educativo: si el caballo sigue obedientemente la trayectoria, no tiene que hacer giros de más y recibirá antes la recompensa de la pausa. Y eso es algo que comprenden rápidamente hasta los caballos más testarudos.

Ejercicio 2 Ejercicio 2

CÓMO SE HACE: Aumente el grado de incurvación ampliando los bucles en torno a los conos. Guíe de forma suave y uniforme con ambas riendas y con las piernas. Permanezca tranquilo en la silla, al jinete no se le debe notar que da ayudas diagonales. Gire sólo ligeramente la pelvis en la correspondiente dirección de incurvación, los codos deben describir ángulos idénticos. Perfecto: concéntrese en la trayectoria y el cuerpo le seguirá automáticamente. Si el caballo no lo hace, incorpore vueltas al eslalon hasta que mantenga el rumbo avanzando de forma flexible. No olvide que después del eslalon hay un descanso.

Consejo.- Si no puede colocar conos, porque por ejemplo, el picadero está muy lleno, también puede hacer los ejercicios 1 y 2 en el lado largo, como en la figura de pista ya conocida “serpentina sencilla” y en su versión algo más compleja, la “serpentina doble”.

 

 

EJERCICIO 3: SERPENTINAS PARA EVASORES

QUÉ APORTA: A los caballos que son más rígidos les cuesta mantener la trayectoria en giros más cerrados como los del ejercicio 2. Se atascan y se detienen, se vuelven más lentos. En esos casos, Katharina Möller amplía el eslalon a serpentinas a través del picadero con cuatro bucles. De este modo agranda el recorrido y tiene espacio para alargar el paso entre las incurvaciones. La alternancia ente fuerza de empuje y de sustentación fortalece al caballo y lo equilibra. Los jinetes que montan animales rígidos consiguen mejorar la incurvación añadiendo vueltas adicionales.

Ejercicio 3 Ejercicio 3

CÓMO SE HACE: Monte la figura de pista conocida como “serpentinas a través del picadero con cuatro bucles”. En los tramos en línea recta deje que su caballo alargue el paso durante un par de trancos. Empiece recolocando suavemente al caballo para acometer el próximo bucle. Si sigue estando demasiado rígido puede ocurrir que no lo consiga y que el caballo se desvíe hacia dentro, es decir, que no llegue a la pared del picadero. En ese caso dé una vuelta en cada bucle (véase el gráfico). Así tendrá más tiempo para servirse de la pierna interior e incurvar correctamente al caballo. Si fuera necesario, monte varias veces la vuelta. ¡No olvide la relajación final (siguiente lado largo)!

 

 

EJERCICIO 4: MANTENER LA DIRECCIÓN DE INCURVACIÓN CONTRA LA CONSTRICCIÓN DE LAS RIENDAS

QUÉ APORTA: A pesar de intentarlo con la mejor de las intenciones, algunos jinetes no consiguen aflojar las riendas. Pero si se monta un caballo durante mucho tiempo con las riendas tensas, éste sólo aprende a adoptar una nueva dirección cuando se tira de ellas. Y así es imposible que un cuadrúpedo esté equilibrado. Katharina Möller engaña a caballo y jinete manteniendo la incurvación a pesar del cambio de dirección. Entonces el caballo adopta la misma flexión en el eslalon completo, es decir, el jinete lo flexiona en contra de la dirección del movimiento según la curva de que se trate. Y…¡sorpresa! Ya no hay que ir hacia donde las riendas encauzan la cabeza. En lugar de eso, el caballo debe concentrarse con total precisión en las ayudas que el jinete le da con su peso. Al mismo tiempo la contra espalda adentro es una buena preparación para todos los pasos laterales y fomenta el equilibrio. Además brinda una buena posibilidad de controlar los hombros del caballo.

Ejercicio 4 Ejercicio 4

CÓMO SE HACE: Inicie el eslalon con una media vuelta (véase el gráfico). Mantenga la flexión antes del siguiente bucle. Su pierna exterior permanece junto a la cincha impulsando. Entonces la contra espalda adentro se produce automáticamente. Consejo.- Generalmente los caballos se estiran por sí mismos después de la contra espalda adentro. ¡Deje que vaya soltando la cara! Si, a pesar de todo, su caballo pierde el ritmo en el eslalon es mejor que alargue el paso en el lado largo después de haber hecho el recorrido. Eso le ayuda a mantener un ritmo uniforme.

 

 

EJERCICIO 5: AVANZAR DE LADO PARA ENDEREZARSE

QUÉ APORTA: La combinación de cesión a la pierna y apoyos en eslalon es un buen ejercicio para enderezar al caballo y comprobar su flexibilidad. Explicación: los caballos con poca práctica suelen resistirse a la pierna interior en los apoyos y eso hace que sea imposible lograr una incurvación correcta. Pero en el eslalon el caballo permanece sólo unos pocos pasos en apoyo. Y antes de que vaya contra sus ayudas ¡zas! ya está encauzado en la nueva dirección. Tras un par de repeticiones, hasta los ejemplares más tercos se muestran increíblemente receptivos a las ayudas. El efecto en el entrenamiento del caballo es genial, porque en el cambio entre los movimientos laterales y los movimientos rectos se activan las cadenas de músculos superiores e inferiores (dorsales y miembros). Sobre todo, porque el caballo tiene que activar ambos pies para hacer el contacto en los dos lados del filete, ¡que es un buen ejercicio para el equilibrio!

Ejercicio 5 Ejercicio 5

CÓMO SE HACE: Salga del primer bucle pasando junto al cono con dos o tres pasos en travers. Para ello usted y su caballo deben dominar previamente el travers en el lado largo. A la altura del segundo cono (véase la flecha del gráfico) transforme el movimiento lateral en movimiento hacia delante de forma controlada con ayuda de ambas piernas y del giro del tronco. De este modo impedirá que el caballo derrape lateralmente. Dos metros más allá haga que el animal dé unos pasos con cesión a la pierna en la nueva dirección de desplazamiento. Para ello cambie de dirección con ayuda del asiento y de la pierna sin recolocar al caballo. Importante: al alternar entre pasos laterales y en línea recta es importante que su caballo marche fluidamente. ¡El cuarto delantero guía! Al avanzar de lado su cuadrúpedo tiene que incurvarse siempre en torno a la misma pierna interior, mientras se mantiene una ligera conexión con la rienda interior.

Consejo.- Si el ejercicio funciona, practíquelo sin conos. Si también sale bien así, eso significa que su caballo reacciona perfectamente ante las ayudas y que marcha enderezado.

 

Fuente: Ecuestre/Cavallo

Texto: Regina Kühr  

Fotos: Lisa Rädlein  

Gráficos: Raoul Schuschkleb

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