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Necesidades nutricionales de la yegua de cría

Está reconocido como “de primordial importancia” que la yegua mantenga un peso apropiado y reciba un aporte nutricional correcto durante la gestación, lactancia y destete del potro. Hay que tener en cuenta que el peso y forma física de la madre son claves en el rendimiento reproductivo, y que las yeguas que es mantienen algo más gordas antes de la preñez, tienen porcentajes más altos de concepción y mantienen mejor el embarazo.
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Necesidades nutricionales de la yegua de cría
ALIMENTACIÓN

Para determinar la condición corporal de la yegua, existen los siguientes valores estandarizados: (Estado de gordura de 1 a 9)

1. Pobre o extremadamente delgada

2. Muy delgada

3. Delgada

4. Algo delgada

5. En un peso adecuado (no se ven costillas pero se notan cuando se toca a la yegua)

6. Algo rellena (no se notan las costillas cuando se toca a la yegua)

7. Rellena

8. Gorda

9. Muy gorda

Por ejemplo, una yegua lactante que se sitúe por debajo del valor 5, probablemente no tenga la grasa corporal necesaria para producir suficiente leche de calidad, sin embargo si la yegua está en un valor de 8 o por encima, tampoco podrá producir leche de calidad. Además, una yegua que esté por debajo de su peso óptimo requerirá más ciclos para quedarse preñada y tendrá más posibilidades de no quedarse llena que otra hembra con un valor 6. Una yegua que se sitúa entre 5,5 y 7, tiene una condición física óptima.

En cuanto a su alimentación, cada una de las tres fases exige unos requisitos nutricionales algo diferentes, que detallamos a continuación.

Gestación

El buen crecimiento del potro empieza en el vientre de la madre. Una yegua en sus primeros seis meses de gestación tiene unos requisitos nutricionales muy similares a los de cualquier caballo maduro en trabajo ligero, así que con un buen forraje y una ración equilibrada, normalmente, mantendrá su peso. Si la yegua es joven y está en crecimiento, habrá que equilibrar la dieta con más nutrientes para permitir su correcto desarrollo y también el del feto.

Cuando la yegua entra en el último trimestre de gestación, el feto crece más rápido. De aquí que haya que aumentar el nivel proteínico, la energía y las vitaminas y minerales que recibe la yegua. El forraje, aunque incluya alfalfa, no será suficiente para mantener la salud y el peso de la yegua a la vez que el desarrollo del feto. Algunas investigaciones han confirmado que, aunque la yegua mantenga una condición física de un valor de 5,5 a 7,5, si no recibe suficiente proteína de calidad o si la proporción de calcio a fósforo no es la correcta, se puede ver perjudicada la calidad ósea y el peso del potro al nacer. Por lo tanto, no es suficiente que la yegua esté en un peso adecuado, ya que también hay que asegurar que recibe un nivel proteínico y vitamínico equilibrado.

Hay que asegurar que las yeguas satisfacen sus exigencias de energía y mantienen un peso óptimo justo antes del parto y también después, ya que cuando empiezan la lactancia agotan las reservas energéticas con mucha facilidad. Hay que asegurar que las yeguas satisfacen sus exigencias de energía y mantienen un peso óptimo justo antes del parto y también después, ya que cuando empiezan la lactancia agotan las reservas energéticas con mucha facilidad.

Quizá el estudio más significativo fue el publicado por la Universidad de Georgia sobre la cantidad de cobre proporcionado a la madre en el último trimestre de gestación y el tamaño de los potros, su conformación y la posterior capacidad de trabajo de adulto. Se demostró, claramente, que si la madre no recibe una fuente absorbible de cobre en el décimo mes de gestación, el potro será más pequeño y correrá más riesgo de desarrollar problemas de crecimiento. A este estudio se han añadido otros hechos en Nueva Zelanda, Kentucky y Australia, que confirman el papel del cobre en combinación con otros micro-minerales, especialmente zinc y magnesio.

En las primeras tomas, el potro recibe de la madre el calostro y posteriormente, continúa con la lactancia de la leche. En las primeras tomas, el potro recibe de la madre el calostro y posteriormente, continúa con la lactancia de la leche.

Lactancia

En las primeras tomas el potro recibe de la madre el calostro y posteriormente, continúa con la lactancia de la leche. Para que las yeguas produzcan la gran cantidad de leche que necesita un potro en crecimiento, sus requisitos nutricionales deben aumentar de manera significante. Así, el nivel energético de las hembras lactantes debe ser casi el doble que el de las yeguas vacías o las que están empezando su gestación. Además de un nivel energético elevado, también debe aumentar la cantidad de proteínas, calcio y fósforo en la dieta. De esta manera, una yegua bien alimentada producirá diariamente el equivalente al 3-4% de su peso corporal en leche durante los primeros dos meses de lactancia. Por ejemplo, una yegua de Pura Sangre Inglés de 500 kg producirá una cantidad de leche de entre 15-20 litros diarios.

Además, las yeguas durante la lactancia requieren más cantidad de agua, debido precisamente al incremento de alimento en la dieta y a la producción de leche. Por tanto, las yeguas deben tener un acceso ilimitado a agua limpia. Esto es particularmente importante en el manejo de las madres que tienen que criar al potro a principios de año, cuando las fuentes de agua pueden congelarse o en condiciones de sequía, cuando el líquido elemento es escaso.

Hay que asegurar que las yeguas satisfacen sus exigencias de energía y mantienen un peso óptimo, justo antes del parto y también después (al tocar la caja torácica de la yegua se debe sentir una capa de grasa que a simple vista no se debe poder observar), ya que las hembras, cuando empiezan la lactancia, agotan las reservas energéticas con mucha facilidad.Si la yegua lactante también es gestante, hay queproporcionarle una dieta correcta para mantener la lactancia. El nivel energético y de nutrientes debe ser el apropiado para mantener el primer trimestre de gestación sin problemas.

Por lo tanto, durante la lactancia o cualquiera de las etapas de reproducción, hay que evitar que las yeguas estén muy por encima o por debajo de su peso óptimo, ya que una condición corporal inadecuada puede tener diversos inconvenientes:

 

-Yeguas delgadas.- No tienen reservas energéticas suficientes para producir la cantidad de leche necesaria. Así, los potros criados con estas yeguas a menudo experimentan un nivel de crecimiento más lento que los potros alimentados correctamente con otras madres. Una yegua lactante tiene unos requisitos nutricionales muy similares a los de cualquier caballo en trabajo duro, por lo que es incapaz de mantener un peso ideal con una dieta a base de heno, cereales y pasto. Para ello, hay muchos piensos formulados para yeguas de cría, que recomiendan una ración diaria de entre 4,5 y 6,5 kilos. Si la cantidad diaria de pienso o cereales enriquecidos es superior a 4,5 kg, se recomienda alimentar a la yegua tres veces al día, ya que cada toma no debe exceder de 2,2 kg.

Algunas yeguas pierden peso, considerablemente, durante la lactancia, incluso consumiendo una gran cantidad de pienso o cereales en la dieta y heno leguminoso de alta calidad. Una forma de contrarrestar esto es añadir concentrados altos en grasa, como el aceite de maíz o de salvado de arroz. Esto hace que la provisión de calorías sea la correcta para las hembras que están por debajo de su peso ideal, especialmente si la yegua de cría no es primeriza. Ahora bien, el aceite añadido directamente a la ración aporta calorías, pero no nutrientes, así que hay que equilibrar la dieta correctamente. También es importante fijarse en si el potro está picoteando cantidades importantes de la ración. Si es así, es posible que sea mejor aumentar la cantidad de pienso de cría proporcionado a la yegua, en vez de añadir aceite, ya que un potro no debe tener acceso a calorías sin su proporción correcta de nutrientes.

Se ha demostrado, mediante investigación, que las yeguas delgadas tienen más dificultad en el tiempo de concepción y mantenimiento durante la gestación que las que están en su peso ideal. Por lo tanto, las hembras que están delgadas cuando están criando a un potro deben consumir calorías suficientes no sólo para mantener el crecimiento del hijo, sino también para incrementar su propia condición corporal.

-Yeguas obesas.- Producen menos cantidad de leche y de peor calidad que las yeguas que están en su peso ideal. Los potros criados con una madre obesa también experimentan unos niveles de crecimiento inferiores que los criados correctamente con otras yeguas. Estas últimas también deben alimentarse con forraje en forma de heno de alta calidad y pasto, pero esto sólo debe aportar la cantidad suficiente de energía y proteínas para hacer frente a la lactancia. En las yeguas que engordan fácilmente, una toma excesiva de heno leguminoso de alta calidad, como la alfalfa, puede contribuir a la obesidad durante la lactancia. Esto se puede impedir con un cambio gradual a un heno de hierba. La clave es limitar la cantidad de calorías que pueda consumir la yegua, pero no ponerla en una dieta estricta.

Hay que asegurarse de que las yeguas que estén a dieta reciban un incremento de vitaminas y minerales en su ración, que puede ser mediante un suplemento bajo en calorías. De esta forma, si proporcionamos la cantidad recomendada de nutrientes, garantizamos unos niveles adecuados de proteínas, calcio, fósforo, vitaminas y micro y macrominerales en la dieta. También hay que apuntar que no se puede poner a dieta estricta a una yegua en su último trimestre de gestación, ya que necesita la energía y los nutrientes de la ración para asegurar el correcto desarrollo del feto.

El nivel energético de las hembras lactantes debe ser casi el doble que el de las yeguas vacías o las que están empezando su gestación. Además, también debe aumentar la cantidad de proteínas, calcio y fósforo en la dieta. El nivel energético de las hembras lactantes debe ser casi el doble que el de las yeguas vacías o las que están empezando su gestación. Además, también debe aumentar la cantidad de proteínas, calcio y fósforo en la dieta.

En los últimos meses de lactancia, cuando el potro tiene cinco meses de edad en adelante, la producción de leche de la yegua disminuye naturalmente hasta terminar en el destete. Por ejemplo, una yegua que en el comienzo de la lactancia produce entre 13 y 18 litros de leche diarios, puede reducir esta cantidad hasta la mitad. Como la producción de leche de la yegua disminuye, se debe ajustar la nutrición de acuerdo a sus necesidades. Es decir, la cantidad de alimento debe disminuir durante los últimos meses de lactancia para mantener a la yegua en la condición corporal deseada. Esto provoca también que se acabe la leche antes del destete y así el potro buscará alimento y agua de otras formas; y entonces, cuando ya se destete, será menos estresante para él, ya que estará acostumbrado a tomar pienso, forraje y agua por si solo.

La producción de leche debe reducirse para preparar el destete del potro. Para ello, se puede proporcionar al potro pienso y agua en un comedero aparte, por lo menos un mes antes del destete. La producción de leche debe reducirse para preparar el destete del potro. Para ello, se puede proporcionar al potro pienso y agua en un comedero aparte, por lo menos un mes antes del destete.

Destete

Durante el proceso de destete, a las yeguas se les presta muy poca atención, ya que son los potros los que están en el punto de mira. Aunque es cierto que las madres, particularmente las que no son primerizas, se toman el proceso de destete con mucha más calma que los potros, no hay que olvidar que también necesitan ciertos cambios nutricionales en su dieta.

En primer lugar, la producción de leche debe reducirse para preparar el destete del potro. Para ello, se puede proporcionar al potro pienso y agua en un comedero aparte, por lo menos un mes antes del destete. Así el potro deja de necesitar tanta leche y el proceso de destete comienza de manera más natural. También se puede dejar de alimentar a las yeguas con pienso o cereales entre cinco y siete días antes del destete, hasta que sus ubres estén vacías. Además, el consumo de forraje de alta calidad (como la alfalfa), debe reducirse hasta alcanzar la cantidad que toman normalmente las yeguas no lactantes o vacías.

La producción de leche debe reducirse tan pronto como sea posible, ya que esto hace que las yeguas se encuentren más relajadas después del destete y reduce posibles complicaciones. También hay que tener en cuenta que no se debe extraer leche directamente de las ubres de la yegua, ya que esto sólo conseguiría alargar el proceso de producción de leche.

En segundo lugar, se debe prestar una especial atención al peso de la yegua, ya que está estrechamente relacionado con su fertilidad. La época de lactancia puede resultar muy dura, especialmente si la yegua no mantiene su peso con facilidad. Si la madre no tiene suficientes reservas para mantener la producción de leche, termina aprovisionándose de sus propios huesos para poder proporcionar al potro lo que necesita. Por lo tanto, durante la lactancia la yegua suele bajar de peso, hasta el punto de quedarse delgada, así que se debe aumentar su ingesta de energía mediante una alimentación a base de un pienso energético y forraje de alta calidad, como alfalfa o forraje mixto de alfalfa y heno de prado, para facilitar que la yegua gane peso. También se puede añadir aceite o salvado de arroz en la dieta para ayudar a la yegua a recuperar su peso.

En resumen, es más importante de lo que hemos pensado en los últimos años, alimentar correctamente a la yegua durante la gestación, la lactancia y el destete, manteniendo su condición corporal y nivel de nutrición en un punto óptimo. De esta manera, se puede incrementar su eficiencia reproductiva para todos los potros que llegue a tener.

 

Fuente: Ecuestre

Textos: Coby Bolger ( www.horse1.es )

 

 

Antes del destete el potro buscará alimento y agua de otras formas, de manera que después será menos estresante para él adaptarse a esa "independencia". Antes del destete el potro buscará alimento y agua de otras formas, de manera que después será menos estresante para él adaptarse a esa "independencia".

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