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¿Cómo acostumbro a mi perro al caballo?

¿Tiene un nuevo perro al que todavía le imponen mucho los caballos? La especialista Jutta Brinkhoff nos explica cómo puede entrenarlo para que le acompañe sin problemas cuando monta a caballo.
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¿Cómo acostumbro a mi perro al caballo?

Cuando acostumbre prudentemente a ambos animales a estar juntos seguro que su nuevo perro se convierte en un estupendo compañero para sus paseos a caballo. El requisito fundamental para tener a su perro acompañante bajo control consiste en consolidar la obediencia básica. Las órdenes elementales como “sitz”, “platz”, “bleib” (sentado, tumbado, quieto) y sobre todo “fuss” (junto) deben funcionar en el suelo con y sin correa antes de subirse al caballo. Puede ser de gran ayuda contar con un buen entrenador canino. Sólo cuando su perro obedezca las órdenes básicas más importantes podrá llevarlo a su lado de forma segura. Y entonces también podrá dejarlo en un lugar determinado y llamarlo en todo momento para que se acerque.
Muy importante: ¡tómese su tiempo! Formar a un perro como acompañante ecuestre es un proceso que dura en la práctica varios meses.

CONVERTIR LA CUADRA EN ALGO COTIDIANO.- Llévese su perro a la cuadra siempre que pueda. Así aprenderá que el caballo forma parte del grupo. Al principio téngalo sujeto con la correa y asígnele un lugar fijo donde pueda atarle. Ponga una manta que el perro conozca en el lugar donde deba permanecer dentro del establo, por ejemplo, cerca de la zona de aseo y más tarde también en el borde de la pista.
Al principio es importante que conceda un margen de seguridad recíproco a perro y caballo. Porque debe impedir que uno de los dos animales se sienta amenazado por el otro. Así que la manta del perro debe estar en el campo de visión del caballo pero sin que éste pueda llegar hasta ella.

CONVERTIR LA VISITA COTIDIANA A LA CUADRA EN UN MOMENTO ATRACTIVO.- Debe lograr que a su perro le guste acompañarle a la cuadra. Consiga que tenga la sensación de ser tan importante como el caballo ocupándole con cosas que le diviertan. Por ejemplo, puede establecer el ritual de dar de comer al perro en el lugar que tiene asignado mientras asea al caballo. O encárguele tareas, pídale que le traiga objetos, por ejemplo, el cepillo de limpieza.

TRABAJE LA PERMANENCIA EN SU SITIO.- Mientras monta, el perro debe tener asignado un sitio propio que quede dentro de su campo de visión. Haga que la espera le resulte lo más agradable posible prestándole atención de vez en cuando. Detenga al caballo periódicamente junto a él y arrójele una golosina como recompensa por permanecer en su sitio. Al final de la monta puede elogiarle, de esta forma el perro asocia al caballo con algo positivo.

PRIMEROS PASOS COMO PERRO ACOMPAÑANTE.- Cuando tenga la sensación de que el perro y el caballo se entienden bien puede empezar a caminar con ambos, sin subirse a la silla. Colóquese en el centro por seguridad. Comience llevando al perro atado con la correa. Al principio permanezca en un área cercada. Sólo cuando se sienta seguro puede atreverse a dar los primeros paseos. Si salen bien puede llevar al perro suelto, siempre y cuando sea capaz de obedecer las órdenes necesarias para mantenerlo a su lado.
Antes de guiar a su perro desde la silla pida a otra persona que camine al lado con él mientras usted va montado en el caballo. Así ambos animales se acostumbrarán a “caminar juntos” sin que tenga que prestar atención a los dos al mismo tiempo.

Jutta Brinkhoff es especialista con su método Horse & Dog Trail en formar a los perros para que acompañen a sus amos en los paseos a caballo. www.better-riding.de Jutta Brinkhoff es especialista con su método Horse & Dog Trail en formar a los perros para que acompañen a sus amos en los paseos a caballo. www.better-riding.de

Y FINALMENTE… MONTE CON PERRO.- Ya está a punto de lograr su objetivo. Móntese en el caballo, lleve a su perro atado con la correa y cabalgue primero en un área cercada. Si tiene una buena sensación puede prescindir de la correa.
El paso siguiente consiste en salir a campo abierto. Aquí también debe llevar al principio al perro atado. Sólo cuando esté seguro de tener todo bajo control puede llevar a su perro suelto al encuentro con la naturaleza.

Texto: Nadine Szymanski

Traducción: Elena Sánchez

Fuente: Ecuestre

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